Qué ver en la Capilla de los Medici

Los Medici eran una de las familias más destacadas y con más influencia de Europa. Fueron importantes banqueros, pasando por el Vaticano como papas e incluso formaron parte de la familia real francesa. No es de extrañar que a su muerte el lujo los siguiera rodeando.

Lo que podemos ver en la basílica de San Lorenzo de Florencia y en la capilla de los Medici es más que un enorme mausoleo, ya que hasta Miguel Ángel diseño parte de lo que hoy es considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1982.

 

El linaje de los Medici

La familia Medici fue una de las más importantes de Europa desde el siglo XIV hasta el XVIII, con la desaparición del linaje a la muerte de Gian Gastone de Medici.

El origen de esta acaudalada familia tiene su origen en Juan de Medici, primer banquero de la familia. Su hijo Cosme I de Medici fue el encargado de extender la influencia que el dinero generaba a otras instituciones como la cabeza de la República de Florencia.

Ganando cada vez más notoriedad en el panorama político de la ciudad, ya en siglos posteriores algunos descendientes de la rama principal de los Medici llegaron a ser papas, vistiendo la sotana blanca en el mismísimo Vaticano. Catalina de Medici y María de Medici llegaron incluso a ser reinas de Francia mediante matrimonio, lo que puede darnos una muestra de la influencia que tenían los Medici en Europa.

Con este historial no es de extrañar que la familia no reparara en toda clase de lujos a la hora de dar sepultura a sus muertos.

Actualmente podemos disfrutar de un conjunto arquitectónico-artístico increíble en pleno corazón de Florencia formado por la basílica de San Lorenzo y la capilla de los Medici.

Historia de la basílica de San Lorenzo

La basílica de San Lorenzo surge de la necesidad de las familias más adineradas de Florencia por tener una capilla donde dar sepultura a sus muertos. Un total de 8 pretendían sufragar la construcción, aunque al final solo los Medici pudieron hacer frente a la deuda que suponía la construcción de la basílica.

Su construcción comienza entonces a principios del siglo XIV, con la construcción de la planta de la basílica a manos de uno de los mejores arquitectos de la época, Filippo Brunelleschi. Al estilo gótico, el italiano consiguió una nave de altas paredes con impresionantes arcos y bóvedas. La sacristía vieja también formo parte del diseño de Brunelleschi, anexo a la basílica.

La mano de Miguel Ángel en la Sacristía Nueva

Una de las personas más importantes de la historia de Florencia no es otra que Miguel Ángel. Uno de los artistas más selectos de la república no solo reflejaba su arte en hermosas esculturas y pinturas, sino que también diseñó conjuntos arquitectónicos destacados como lo es hoy parte de la capilla de los Medici, más específicamente la Sacristía Nueva.

La sacristía nueva fue mandada a construir por León X, uno de los papas Medici, en el siglo XVI. Pretendía dar santo sepulcro a algunos de los miembros de su familia y, aunque con muchas interrupciones en su construcción, finalmente se terminó de construir en el año 1550 tal y cómo fue diseñada por Miguel Ángel.

La capella dei Principi

De forma octogonal con una gran cúpula que se eleva a casi 60 metros de altura, la capella dei Principi es otra de las obras maestras. En este caso diseñada por Matteo Nigetti, su construcción se terminó en el siglo XVII. Es en su cripta inferior donde descansan los restos de algunos personajes destacados de la familia Medici.

Pero lo más destacado de esta capilla es su revestimiento de mármol oscuro y piedras preciosas que forman un conjunto artístico único, y que ha maravillado a generaciones desde su construcción hasta nuestros días

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Miguel Ángel no solo dejó la estructura de la sacristía Nueva, sino que además llenó su interior con esculturas de gran belleza, como las que decoran el exterior de las tumbas de Lorenzo II y Giuliano II de Medici.

Hoy guardan un museo en el que podemos apreciar la riqueza artística que suponen tanto la capilla de los Medici como la basílica de San Lorenzo.

La entrada a la Capilla Medici da acceso a todo el complejo y abre todos los días excepto el segundo y el cuarto domingo de cada mes, así como el primero y el tercer lunes de cada mes.

Con controversias, grandes historias, mucho poder e intrigas, los Medici consiguieron formar un legado que hoy puede ser admirado en la capilla que lleva su nombre. Un recuerdo imborrable que guarda una belleza arquitectónica y artística de la que el mismísimo Miguel Ángel fue partícipe.

Sin duda, en tu viaje a Florencia, la Capilla Medici y el conjunto de la basílica de San Lorenzo, son una visita totalmente imprescindible.